Sensibilización y prevención de la Violencia sexual
Según el Informe mundial sobre la violencia y la salud de la Organización Panamericana de la Salud y la Organización Mundial de la Salud (OPS-OMS) en el año 2003, América Latina fue la región que sufrió el mayor impacto de la violencia en el mundo. La tasa promedio de homicidios de personas comprendidas entre 15 y 29 años, especialmente jóvenes, es de 101, 7 por cada 100.000 varones y, de 11, 5 por cada 100.000 mujeres.
El homicidio es solamente la manifestación más extrema de la violencia. Se calcula que por cada asesinato hay entre 20 y 40 víctimas, adultas y jóvenes, involucradas en actos de violencia sin consecuencias mortales, pero que requieren atención intra hospitalaria. Los y las adolescentes y jóvenes constituyen la población más afectada por todo tipo de violencia, incluyendo el abuso físico, sexual, verbal y emocional, así como el abandono. Las posibilidades de que los y las jóvenes y adolescentes tengan un desarrollo sano se ven limitadas cuando son víctimas de violencia, ya sea como testigos, víctimas o agresores.
En casi todos los países de América Latina se reconoce que la violencia que afecta a los y las jóvenes es un problema político y de salud pública. Su prevalencia no solamente tiene repercusiones en el desarrollo juvenil, sino también mina los fundamentos democráticos de la sociedad y, es responsable por costos humanos, económicos y sociales en la región.
La violencia intrafamiliar atenta contra la armonía del hogar y no hace distinciones, se da en todos los estratos sociales. Se manifiesta físicamente desde una bofetada hasta el homicidio. Otra manifestación es la psicológica que va desde agresiones verbales, ridiculizaciones y degradación. Sin hacer falta los abusos y las violaciones sexuales.
A pesar que culturalmente el problema de la violencia intrafamiliar se considera un problema de índole privado, agregado a la falta de cultura de denuncia, la vergüenza y la culpa que enfrentan las mujeres, por considerarse provocadoras de las acciones de violencia, de acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística, el 85% (3,804) víctimas de violencia intrafamiliar en el país son mujeres y, el 30.5%, (1,456) son niños y niñas agredidas por cónyuges o convivientes, también hay casos de hombres maltratados. Según datos recabados en diferentes medios, sólo en el año 2007 se presentaron 2,014 denuncias de mujeres y 611 de hombres, estas fueron atendidas por el programa de Prevención de la Violencia Intrafamiliar-PROPEVI-.
Actualmente en la oficina de la Fiscalía de Atención a la Víctima del Organismo Judicial, cada día se denuncian 10 casos de violencia intrafamiliar, delitos sexuales y agresiones.
En el año 2007 se conocieron 4,031 denuncias por violencia familiar, de estas 9 de cada 10 hombres agresores buscan acercarse nuevamente a su familia, ya que desean renegociar la relación o recuperar a sus hijos e hijas.
Tomando en cuenta esta realidad, el Fondo de Población de Naciones Unidas, El Ministerio de Salud Publica y asistencia Social, APROFAM, la Fundación Sobrevivientes, El Centro de Investigación, Capacitación y apoyo a la mujer –CICAM- y Consorcio Actoras de Cambio, están implementando el programa de sensibilización y prevención de la violencia sexual.
Coordinadamente se están diseñando materiales para socializar el tema con la población y se están desarrollando estrategias de información, sensibilización, orientación y educación con grupos de estudiantes de los diferentes niveles educativos, grupos de jóvenes que no asisten a un centro educativo, mujeres adultas, hombres adultos, lideres, lideresas y autoridades.
Especialmente se están desarrollando actividades en los siguientes departamentos: Chimaltenango, Escuintla, Guatemala, Quetzaltenango, estos lugres fueron seleccionados por el conjunto de organizaciones que conforman el programa, pero también se están, cubriendo los lugares donde funciona el programa de multiplicadores y multiplicadoras juveniles.
Objetivo General
Contribuir al desarrollo e implementación de un modelo integral, multisectorial y coordinado para la prevención y atención de víctimas/sobrevivientes de violencia basada en género y violencia sexual a través de fortalecer la capacidad del sector salud y la colaboración entre entidades del gobierno, ONG´s y la sociedad civil.